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basuraastillada: pecho de algodón de azúcar y la dulce desazón

¿Se es más inocente que cuando experimentamos nuestro primer desamor? Para basuraastillada, este momento nos recuerda que la inocencia del ser y la adolescencia tardía son solo cúmulos de imposiciones, sentimientos, emociones y descubrimientos. ¿Qué es eso sino la base de toda una generación de geeks weirdos que se juntaron para cantar sobre ello? 

El pasado 27 de marzo lanzaron su primer EP (estreno que coincidió con el inicio de la cuarentena). Previamente habían lanzado un demo de 4 canciones, lo que serviría como un esbozo y un grito desenfrenado a lo que nos ofrecerían posteriormente. Y el EP llegó justo a tiempo, porque el encierro estaba dando sus primeros estragos. Eran los días en que aún creíamos que íbamos a salir rápido de todo, pero ahora julio y aquello solo se queda como una anécdota. Lo cierto es que dudo que pecho de algodón de azúcar se quede en solo un recuerdo, una anécdota. 

pecho de algodón de azúcar no es revolucionario, no es transgresor. Y quizá ese sea su único problema: la carencia de una identidad, en la que claramente, nos toma por sorpresa, pero, a la final, es un elemento que hacer parte del mismo desarrollo del EP. Si bien su estructura, tan clásica de las bandas de screamo, rememora la desazón de bandas como iwrotehaikusaboutcannibalisminyouryearbook, la crudeza de Jeromes Dream o la ingenuidad adolescente de Algernon Cadwallader, Kodan Armada o Merchant Ships, el verdadero valor del EP está marcado por su increíble sencillez. Y es que esto es lo que los desmarca de otras bandas como Empatía, Corriendo u otras tantas de mayor trayectoria –y elaboración– como Incendiariat. 

La producción es artesanal, primaria, pero no carente de la madurez suficiente para ejecutar toda su cosmovisión ruidosa y colorida. Miriam Carlos tan solo tiene 17 años, pero sus alaridos y desafinados gritos perpetúan toda esa inocencia desenfrenada que se agota en unos justos casi 12 minutos; Kevin, el batería, se desvirtúa de todo al entregar un brutal y ruidoso acto; Morales y Uribe son la estocada armónica al entregarnos paisajes propios del midwest emo y math. 

Y todo funciona como un cóctel molotov a punto de explotar. Pero no explota, y su contenido se esparce entre el dolor de recordarnos lo ruín y bobo que, por ejemplo, era montarnos en la ruta del colegio y no poder dormir. Es la frustración de las pequeñas cosas que nos hicieron ser lo que somos en una época que, para algunos, es de olvidar. “helga”, “monigote”, “fogata” y “buses” son una montaña rusa de agresivos e incipientes destellos de nostalgia y remembranza, pero que no dejan ni tiempo, ni espacio para tomar aire. 

pecho de algodón de azúcar es un rudimentario pero interesante debut que, por primera vez, aclara que el paisaje musical en el país, referente al screamo, está dando pasos agigantados para formar una base sólida de propuestas y fans muy específicos, pero acérrimos. Y no podía ser de otra manera: basuraastillada allana la trocha y se pone “en obra”. 

Hablaba en días pasados con Miriam y me comentaba que están próximos a lanzar nueve canciones, todas a lo largo de splits. Yo solo pude pensar: “mierda, y no podremos poguear esto”.

Pueden escuchar pecho de algodón de azúcar a continuación: 

Sebastián Torres

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