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Season of the Devil - Lav Diaz

A la Costa de Lav, Bresson y Fugazi

El hacer en lo que ya está hecho.

 

«Mi cine es un cine de resistencia. La noción básica del capitalismo descansa sobre la codicia humana y la ganancia económica» – Lav Diaz.

 

Season of the Devil - Lav Diaz
Season of the Devil – Lav Diaz

Dear Robert…

Alguna vez leyendo una de las entrevistas a Robert Bresson, me encontraba fascinado con su siempre intención de romper con el canon cinematográfico. Para él, una película no debía ser un espectáculo, ya que el espectáculo «exigía una presencia real; presencia en carne y hueso» (Bresson, 1959). A su vez, insistía en que las imágenes no debían estar construidas, sino, las relaciones que había entre ellas. Siguiendo este planteamiento, para su tiempo Bresson fue considerado como un bolchevique marxista que, anárquicamente, era un anti-todo de lo ya establecido en el cine. Ahora bien, han pasado casi 40 años desde su último film (L’Argent) y aquella idea de la cinematografía como nacimiento de algo y no como una función de «teatro fotografiado» ha perdido vigencia, a tal punto que su lectura es juzgada dentro del conservadurismo puro de la imagen.

KYEO [mantén tus ojos abiertos]

Luego de 40 años posterior a la muerte de Bresson, en el plano cinematográfico mundial surgieron una camada considerable de directores que fieles a un estilo personal de poética narrativa dominan, dentro de los círculos más cerrados, productos que generan un discurso político de inconformidad y, que a una parte de públicos políticamente correctos, incomodan. La forma, los espacios, las personas y el cómo imaginar el hacer de lo que ya está hecho. Lav Diaz y Pedro Costa, dos artistas separados por esferas de tierra y mar, pero unidos en su concepción de que el cine puede concebirse en su forma más etérea y lograr obras visualmente bellas y robustas.

No Quarto da Vanda - Pedro Costa
No Quarto da Vanda – Pedro Costa

A su vez, en Washington DC, cuna de la libertad estadounidense, jóvenes afligidos y sin futuro salían de la estirpe de la miseria causada por las políticas sociales de Ronald Reagan para, por primera vez en sus vidas, tener algo que decir: nacía el hardcore-punk. Con ello, nombres propios como Ian MacKaye y Guy Picciotto serían la voz de una generación (¿X? o creo que el grunge se apropió de ello). Minor Threat, Rites of Spring, Embrace… Y alguien dijo, ¡Fugazi! Letras que acusaban al capitalismo de nuestras enfermedades mentales, el emo en todo su esplendor, las entradas a cinco dólares y los cds, vinilos y cassettes a 8 dólares. ¿Mercancía? Ninguna; ¿contratos con grandes discográficas? Menos. Sin videografía, sin entrevistas, siendo straight edge… y fueron una de las bandas más grandes de la historia. ¿Un ejemplo aplicable a Lav y Pedro? Ellos bien pudieron haber dejado su amor por el cine y habrían formado una banda más grande que Fugazi.

Cine DIY y/o Hazlo Tú Mismo

¿Son Lav Diaz y Pedro Costa el Fugazi del cine? ¿Son ellos el reflejo más fiel de lo que el punk logró con las imágenes? Lo que Pedro Costa y Lav Diaz son para el cine, lo fue alguna vez Fugazi para la música. Ian MacKaye (cantante) siempre mencionó algo que casualmente Pedro Costa también hizo; para él, lo natural en la industria musical es hacer dinero, lo cual «está muy bien porque ese es su arte». Es de lo que viven y «lo hacen bien, y de alguna manera es respetable» (Instrument, 1999), pero eso no tenía nada que ver con Fugazi. Ellos se preocupaban por tocar y ser una banda que siempre se sintiese cómoda con ellos mismos. Para Lav y Pedro, llevándolo a un plano cinematográfico, es así. «El tiempo no es dinero; el dinero no es tiempo y hay que cambiar ese dogma» (Pedro Costa, 2017). Existe una suerte de resistencia existencial contra la cual se lucha constantemente, y es precisamente ese método que ellos han reflejado en sus imágenes.

Instrument - Jem Cohen
Instrument – Jem Cohen

La realidad y la crudeza crean imágenes; la música alguna vez lo creó. ¿Por qué no hablar de un espectro político desde la constante lucha contra el establishment? El DIY podría pensarse no solamente desde el plano musical, sino que podemos hablar del Hazlo tú Mismo desde la propia cinematografía. ¿Fue Bresson uno de ellos? Tal vez. Su postura siempre «neo-anárquica» adquirió sentido a lo largo que sus películas fueron realizándose y a su vez, madurando. Pero murieron con él. Costa lo menciona a partir de la negación; el negar se convierte en un arma de la cual se saca provecho a la hora de decir No a lo establecido dentro de la cinematografía. Un ejemplo concreto es Casa de Lava. Cuando se propuso dentro de lo establecido, boicotear su propia película, ¿era realmente cuestionable desde distintos puntos de vista? Lo podría ser, pero a su vez es una férrea muestra de que la negación deconstruye a el cine para dar paso a nuevas técnicas desde las que se pueden hacer obras. Algo tan simple y orgánico como el naturalismo adquiere su concepción como dispositivo a la hora de hacer el guion. Costa lo llamaba «guion natural».

Soltando el tornillo

También existe una suerte de improvisación. No se puede negar la importancia del guion clásico, ni mucho menos su aplicación. Pero los recursos narrativos vistos desde la espontaneidad y lo orgánico no están exentos del discurso que tanto caracteriza a estos dos autores, ni en su noción menos arraigada a lo político. Existe una fetichización que, a la par de la correción política, han corrompido el quehacer cinematográfico. Un caldo de cultivo en donde la predisposición y morbo del autor se transfiere al espectador. ¿El guion es lo más importante? No, al menos para Lav en cierta medida lo es, pero mantiene la barrera de ser lo más naturalista posible y permite la libertad orgánica del otro. La verdadera historia es la que sabemos, no la que no estamos seguros de ella. Hay que encontrarla, sí, pero tenemos cierto conocimiento adquirido que nos hace dar una idea hacia dónde vamos. Fugazi nunca nos dijo hacia dónde íbamos, simplemente nos dio las pistas y al final de su carrera nos dimos cuenta de que todo estaba ahí, en sus letras. En el caso de Pedro y Lav, las pistas están en sus películas.

Casa de Lava - Pedro Costa
Casa de Lava – Pedro Costa

El cine más puro

La marginalidad adquiere una suerte de espontaneidad (no me refieron a la marginalización desde la pobreza social o un término más ruin dentro de la pornomiseria). La marginalidad como dispositivo funciona dentro de lo posible en su aplicación a la hora de realizar una película. ¿Por qué un equipo de lo más básico no nos permitiría realizar obras visuales con significado y que genere discusión? Es la muestra del cine más puro. La pureza no se adquiere al tener todos los medios. Cuando Bresson mencionaba lo del teatro fotografiado se refería realmente a que debemos apostar por un cine meramente artesanal pensando desde nuestro conocimiento. No Quarto Da Vanda y The Season of the Devil tan alejadas de sí mismas son las muestra de ello. ¿Habría de considerar a Pedro Costa y Lav Diaz como férreas muestras de que el punk no ha muerto? Tal vez. Tal vez son el legado cinematográfico que alguna vez Fugazi demostró en sus letras.

Está ahí afuera.

Sebastián Torres

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