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‘Joy as an Act of Resistance’ de IDLES: Sobre la agresividad hecha viral.

Joy as an Act of Resistance - IDLES

Esto es lo más interesante de IDLES: llenan su música de detalles como coros, partes lentas y cortes más densos en sus canciones, y las logran combinar con la agresividad y velocidad que hay en cada célula de su música.

Overall
8.5/10
8.5/10

Ahora entiendo por qué lo viral se hace viral.
Musicalmente hablando, este es un caso y un buen ejemplo con el cual puedo explicar esto.

Desde mi experiencia personal, suelo escuchar más música en español, particular y específicamente música latinoamericana, o hecha en Latinoamérica, he crecido con estas músicas, con la música de este continente y, queriendo o no, me he acostumbrado a ello.

La música en inglés o en otros idiomas, sobre todo la música en inglés o mejor dicho la música de EE.UU. y Europa, me cuesta: la escucho menos y poco le presto atención. Mi hábito, mi costumbre musical se sitúa en otros espacios.

Así, entonces, no tenía la menor idea de IDLES, no sabía de donde eran, no había escuchado nada de ellos previamente, y no sabía si habían hablado bien o mal de ellos. Y así, con este lienzo en blanco, me aventuré a escuchar uno de los que podrían ser los mejores discos del año (y seguramente será así).

Sin conocimiento previo, es fácil engancharse o descartar algo inmediatamente, y así me pasó: desde que inició JAAAOR me intrigó para empezar, es un concepto muy llamativo el del goce como resistencia–, no me atrapó pero sí me causó curiosidad, pues «Colosssus», la canción con la que abre este álbum, es intrigante; con un sonido dramático, casi cinematográfico, que crea una escena de alarma, de suspenso o de persecución, y a medida del tiempo esta canción toma un ambiente angustiante, fuerte y emocionante, hasta que parece haber terminado y repentinamente la fuerza y emoción punk aparecen; prácticamente son dos canciones en una. De la angustia, el suspenso a la emoción, exaltación y a agitar la cabeza.

De ahí en adelante empezó la gran sorpresa que me llevé con este disco: es totalmente explosivo y no sé si a mis oídos les faltaba algo así, pero definitivamente es un disco que logra emocionar desde que empieza.

En esta ocasión, se me dificulta hacer un comparativo histórico del sonido de IDLES, aunque luego de escuchar JAAAOR, he escuchado parte del trabajo musical de los ingleses. Sin embargo, no lo suficiente para decir algo como ‘han cambiado, han mejorado o han empeorado’; aquí, en esta oportunidad sólo hablo desde la perspectiva de alguien que conoció a IDLES con este álbum (igual que, me atrevería a decir, la mayoría de sus oyentes actuales).

Llevaba tiempo sin escuchar buen punk, que hoy en día parece difícil de encontrar. Y aunque lo de IDLES no es propiamente punk, este es uno de los detalles que más me gustan. Creo que tampoco encaja en lo que llamamos post punk o bueno, de ser así, eruditos de los géneros: pido disculpas.

A mí me suena a punk, al punk más raso y ‘clásico’, cercano al hardcore, pero no demasiado cercano. Esto es lo más interesante de IDLES: llenan su música de detalles como coros, partes lentas y cortes más densos en sus canciones, y las logran combinar con la agresividad y velocidad que hay en cada célula de su música.

El acento es algo que en este caso combina de una manera atractiva y agradable con su sonido. El sonido de la voz, con su marcado acento británico, logra generar más agresividad y fuerza en todo el disco, es sencillo y casi inconsciente imaginar a un frontman, vocalista, cantante, delgado y castaño encima del escenario con poca ropa dándolo todo, casi deshaciéndose mientras canta las canciones más fuertes de JAAAOR.

Además de ese sonido fuerte, veloz y agresivo que me mantuvo agitando la cabeza casi todo el tiempo, IDLES logra llamar la atención también en su mensaje; en una combinación del acento, la agresividad y algo de sarcasmo e ironía, sus canciones logran mensajes interesantes criticando la cultura pop y algunas situaciones sociales de su entorno.

Por ejemplo, en «I’m Scum» escupen una crítica directa a lo que representa James Bond:

“I don’t care about the next James Bond
He kills for country, Queen and God…”

O bien, como lo expresan en una de las más emocionantes canciones de este álbum, «Danny Nedelko», donde hablan de unidad y de igualdad y hacen una referencia a Freddy Mercury, quien tenía raíces de Zanzibar, y pudo ser una de las estrellas más grandes de UK, así mismo los inmigrantes y cualquier persona puede serlo:

“ My blood brother is an immigrant,
A beautiful immigrant.

My blood brother’s Freddie Mercury,
A Nigerian mother of three…”

Y así, JAAAOR se convierte en un álbum punk hardcore con contenido social, fuerte y contundente, que va más allá de ser agresivo y tener ‘actitud’, sino que además lleva mensajes claros contra la política sucia, la adulación a la cultura de la violencia y de la superficialidad, la falsa masculinidad, la xenofobia y muchos, muchos más temas.

Y así entiendo el por qué de la viralidad de este trabajo: es sorprendente, contundente y con toda razón deberá ser uno de los mejores álbumes del año para muchos.

Canciones favoritas: «I’m Scum», «Danny Nedelko», «Love Song», «Great», «Rottweiler».

Oyente Desconocido

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