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La indeterminación y los sueños. Un acercamiento al cine de Apichatpong Weerasethakul

Durante el mes de julio de 2019 se presenta una retrospectiva del director tailandés en la Cinemateca Distrital de Bogotá. A continuación, se abordan algunos elementos presentes en su trabajo que han aportado de manera significativa a la historia del cine.

Apichatpong Weerasethakul (1970) creció en Khon Kaen, ciudad del noreste de Tailandia que vivió un régimen militar anti-comunista durante la década de los 60s. Es arquitecto y maestro en artes visuales de la Universidad de Chicago. Su instancia formativa en Estados Unidos le permitió acercarse y desarrollar una devoción por el cine experimental americano (Stan Brakhage, Maya Deren, Andy Warhol, entre otros) y facilitó su encuentro con maestros/cineastas como Shelly Fleming, quien le invitó a encontrar una voz propia y a trabajar con el celuloide.

El tono que adquieren las películas de Apichatpong (también conocido como Joe) parte de su preocupación mayor por la reconstrucción histórica a través de la imaginación de las personas, trascendiendo los artificios desgastados del cine hollywoodense obsesionado por el realismo y la imitación o los vicios del documental donde la “verdad” puede ser rescrita por ciertos intereses. Llevando a situaciones donde queda expuesto que los documentales pueden mentirnos y que las ficciones etnográficas pueden conducirnos a una verdad.

Influenciado también por el nuevo cine taiwanés, con autores destacados como Edward Yang, Tsai Ming-Liang y Hou Hsiao-Hsien, Joe adquiere una predilección por ceder la vocería a su pueblo para expresarse sin explayarse con adjetivaciones, sino buscando desde la cotidianidad y la contemplación de sus acciones la búsqueda y consolidación de su identidad. La multiplicidad de seres en sus películas no solamente se manifiestan en un mundo visto de modo diferente, sino que nos presenta diferentes mundos.

Sus películas se presentan como bloques de sensaciones. Los gestos de afecto se mueven entre el pasado y el presente, donde el trauma y dolor busca un bálsamo y esperanza en mundos transitorios como lo son los que proyectan los sueños. Esta no representación en el cine de Apichatpong  la imaginación contienen un compromiso político ligado a la necesidad de expresarse ante el contexto represivo que ha variado desde décadas pasadas y ha ido mutando hasta el día de hoy en Tailandia. Un artefacto de cine-político que más que un medio de resistencia, ofrece visiones que transfiguran lo real, expandiendo las posibilidades de la vida de los tailandeses a través de lo onírico y la manifestación de otras sensibilidades.

De manera inicial las películas de Apichatpong pueden sentirse como sueños o alucinaciones. Lo que puede implicar un gran desafío al espectador. Aunque los secretos de su arte no se imparten de modo inmediato, resulta satisfactorio con el tiempo reconocer el valor de refrescar los sentidos y la memoria con el poder restaurativo del sueño. Sus películas tienen una gran carga de impredecibilidad, donde recae parte de la magia del cine experimental, como lo dijo Amos Vogel alguna vez. La magia de sorprenderse frente a algo innovador.

Apichatpong es considerado por muchos críticos, como Michael Sicinski, como un cineasta experimental, ya que él no ensambla las imágenes y sonidos de manera convencional o con aquellos “lineamientos narrativos y operativos”. La plástica de la imagen y el sonido prevalece sobre construcciones narrativas y recreaciones hiper-estilizadas que hacen de mucho cine malo festivalero una receta de cocina para ofrecer platos que ya no saben a nada. Este tipo de cine supera con creces esos vicios narrativos y de imitadores que aún no desaprende gran parte del cine colombiano o latinoamericano y en los que parece sumirse más y más. Pero bueno, eso es harina de otro costal. Resulta necesario al final para quienes sienten algún interés por el cine, expandir su mirada e ir más allá de los cánones impuestos por modas o por las políticas de festivales europeos en un tono post colonialista y condescendiente.

El trópico tailandés y su dinámica socio-política difusa no es ajena a la del entorno colombiano. Lo que le convierte también en un director esencial para los espectadores de esta región. El cine de Apichatpong no se limita a lo descriptivo, sino que va más allá en un juego etnográfico donde surgen nuevas subjetividades y nuevos mundos.

Las siguientes son algunas líneas sobre las películas de Apichatpong que hacen parte de la retrospectiva llevada a cabo en la Cinemateca Distrital de Bogotá.

MYSTERIOUS OBJECT AT NOON (2000, 89’)

Jueves 04 de julio, 08:00 PM.

Martes 09 de julio, 04:00 PM

En la primera película de Apichatpong se acerca al cine palpando el celuloide y co-creando junto con la comunidad tailandese rural una historia donde se deconstruye esa idea del documental de plantarse en posiciones y personajes fijos. Una ficción que carece de fechas, lugares, nombres o hechos “fiables” sobre un estudiante y su maestro según diferentes personas de Tailandia. Aquí el control de la “historia” está en la imaginación de las personas frente a la cámara. En esta película surge un nuevo autor que traza y difumina fronteras entre lo real y lo fantástico y donde la calidez del pueblo tailandés está latente. Una omisión al cine de construcciones prescritas.

BLISSFULLY YOURS (2002, 125’)

Domingo 07 de julio, 08:00 PM.

Miércoles 10 de julio, 03:00 PM

La geografía del cuerpo según Weerasethakul. El cuerpo en Apichatpong porta las secuelas de los conflictos de los antecesores y los propios; es un cuerpo natural y político, donde se alternan el placer y el dolor. Un cuerpo expuesto y sensible. Esa mirada al cuerpo es esencial en su cine. Cuerpos que se reconocen a sí mismos y buscan su lugar junto a otros. Min, un inmigrante birmano tiene un romance con Roong, que es tailandesa. En un pasaje de la película Min cuenta su deseo de emigrar posteriormente a Singapur, lo que suscita una idea de lo transitorio en la vida y el amor. Las distancias entre cuerpos y las aspiraciones personales. El tema de la muerte y el duelo se empiezan a evidenciar en esta película, en especial con el pasado de Orn (papel que realiza Jenjira Pongpas, actriz recurrente en las películas de Joe).

En esta película se observa un Apichatpong más dado al paisajismo entre ríos y montañas con bosques tropicales, a la manera de grandes maestros norteamericanos como James Benning, Joyce Wieland o Bruce Baillie. Una mirada a la Tailandia del siglo XXI con momentos muy lindos y crudos en torno al amor. Personalmente me gustan mucho los pasajes donde Min y Roong recorren las carreteras juntos en un vehículo y en los que sobre el celuloide se observan dibujos en un día de campo junto a un acantilado.

SYNDROMES AND A CENTURY (2006, 105’)

Domingo 07 de julio, 03:00 PM.

Miércoles 10 de julio, 06:00 PM

 Una de las mejores películas del siglo XXI. Una carta de amor de los padres de Apichatpong, médicos de profesión que se conocieron en un hospital de la Tailandia rural. Aquí se deconstruye la comunicación, llegándole a dar un carácter sagrado y puro. El contacto físico, los sueños, el poder transmitir sentimientos adquieren un valor diferente, en tanto el director consolida su estética y alterna entre diferentes dicotomías que se abren espacio en un mundo pequeño donde el amor trasciende.

En esta película se contrasta lo natural con lo mecánico o artificial. Lo espiritual y lo material. Lo urbano y lo rural. La ciencia y la magia. Bellísima.

UNCLE BOONMEE WHO CAN RECALL HIS PAST LIVES (2010, 113’)

Viernes 05 de julio, 03:00 PM.

Jueves 11 de julio, 08:00 PM

Ambientada en el pueblo de Nabua, en el noreste de Tailandia junto a la frontera con Laos, donde durante la Guerra Fría se refugiaron militantes maoístas huyendo de la represión. Sin embargo, el pueblo fue luego ocupado por una junta militar de 1960 a 1980 que se dedicó a perseguir comunistas. Muchos insurgentes fueron torturados y masacrados sistemáticamente.

La película nos presenta a un hombre con una enfermedad renal a punto de morir que tiene encuentros con fantasmas, confrontando su propia memoria, su psicosis y su imaginación. Este hombre siente culpabilidad por la muerte de comunistas en el pasado. Cree que estas muertes fueron perpetradas por él en una vida anterior y que sus problemas de salud están asociados a un castigo por sus actos.

Aquí se evidencia el esfuerzo de reconstrucción histórica a partir de la mitología y los sueños. El dolor en el cuerpo político que nos presenta Apichatpong y las cicatrices emocionales que quedan y se dispersan en quienes acompañan al protagonista de la película. En esta película se aborda de manera cíclica la muerte inminente y la fragmentación posterior de la vida en el proceso del duelo y en el dejar ir.

Apichatpong ganó la Palma de Oro en Cannes en el 2010 por esta película, lo que le dio mayor alcance y visualización a un cine de márgenes cuya belleza hace justicia a tal reconocimiento (la merecía holgadamente). Es mi película favorita de Joe. Su final ambientado con música pop tailandesa me indujo en un trance cuando la vi.

CEMETERY OF SPLENDOUR (2015, 122’)

Martes 09 de julio, 07:00 PM.

Jueves 11 de julio, 04:00 PM

El cuerpo enfermo producto de confinar la realidad y ser confinado por ella. Una realidad marcada por el pasado y presente político de Tailandia que se materializa en el malestar de soldados que se debaten entre la vida y la muerte con extraños aparatos de neón que cambian de color al soñar, con amebas en el cielo, quizás procediendo a hacer una fagocitosis de la luz que irradia el país y donde se busca apelar a la compasión y al perdón como medio de sanación. Los gestos de afecto que abren una puerta en una región en ruinas.

A.W.: UN RETRATO DE APICHATPONG WEERASETHAKUL (C. JESSUP, 2018. 46’)

Viernes 05 de julio, 06:00 PM

Conversaciones íntimas en la selva del Pacífico colombiano entre el actor y director canadiense Connor Jessup y Apichatpong. Tratando temas como la naturaleza del tiempo y la conciencia.

BONUS: BLUE (2018, 12’)

Esta película no hace parte de la retrospectiva oficial de la Cinemateca™, pero es una buena aproximación al trabajo de Apichatpong, que cuenta en su haber con gran cantidad de cortometrajes e instalaciones realizadas.

En BLUE, vemos a la señora Jenjira durmiendo y unos proyectores que sobre una tela presentan paisajes alternados y posteriormente fuego sobre el pecho de ella. Aquí vemos la idea del deseo impulsada desde el subconsciente: proyecciones sobre uno mismo. Es lindo el diseño de sonido, además.

Apichatpong Weerasethakul, un gran artista, como pocos cineastas contemporáneos.

PD: Aprovecho para compartir mi top personal de películas de Apichatpong:

  1. Uncle Boonmee Who Can Recall His Past Lives
  2. Syndromes and a Century
  3. Mekong Hotel
  4. Blissfully Yours
  5. Tropical Malady
  6. Mysterious Object at Noon
  7. Cemetery of Splendour
  8. Worldly Desires
  9. Fireworks
  10. Ashes
  11.  A Letter to Uncle Boonme
  12. Blue
  13. The Anthem
  14. Phantoms of Nabua
  15. Cactus River

Notas

  • Fukushima, Masato. 2017. “Sick Bodies and the Political Body: The Political Theology of Apichatpong Weerasethakul’s Cemetery of Splendor”. University of Tokyo.
  • Marrero-Guillamón, Isaac. 2018. “The Politics and Aesthetics of Non-Representation: Re-Imagining Ethnographic Cinema with Apichatpong Weerasethakul”. Antípoda. Revista de Antropología y Arqueología 33: 13-32.
  • Sicinski, Michael. 2011. “Dreaming in Cinema: Capturing the Imagination of Apichatpong Weerasethakul”. Cinéaste, Vol. 36, No. 2 (SPRING 2011), pp. 26-29.

Álvaro Martínez

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