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Manual para T.H.O.T.S: All My Heroes Are Cornballs de JPEGMAFIA

All My Heroes Are Cornballs - JPEGMAFIA

JPEGMAFIA es entonces una decepción absoluta de aquello que se espera de un artista de hip-hop bajo la matriz geriátrica del mainstream y los taxidermistas del género.

 

Overall
8.5/10
8.5/10

Extremadamente online‘. Sin miedo a sonar repetitivo, me enerva el hecho de que el público le siga generando ruido a plataformas tentaculares e uniformadas en gris como Pitchfork -DUEÑOS: Condé Nast- y creo firmemente que este tipo de plataformas deberían ser invisbilizadas en su totalidad. Sin embargo, lo que sí quiero hacer es apuntar a una micro-reseña publicada en susodicho pasquín digital, en donde se comentaba la utilización de la polijerga web 3.0 de JPEGMAFIA como si fuese algo inherentemente negativo -THE SIGN OF THE TIMES-. Supongo que el público tiene una visión ya mentalmente colonizada -SAFESPACE- de qué se supone debería ser el hip-hop dentro del mainstream, tal vez una visión puramente trasnochada: beats crujientes sampleados del jazz/funk/soul, redoblantes sintéticos pertenecientes al trap, es decir, aventuras sónicas que han sido congeladas en ámbar y que por lo tanto ya no tienen nada de aventurado o aventajado sino de criogénico. Y no hablo únicamente en términos de forma, sino también del departamento lírico -Limitado S.A. en cuál sabor lo quiere: WOKE or GANGSTER- que pareciese auto-duplicar hasta el cansancio, y dentro de una recamara sin oxigenización las temáticas clásicas, las de antaño, sí, esas que huelen a naftalina.

A partir de esto JPEGMAFIA es entonces una decepción absoluta de aquello que se espera de un artista de hip-hop bajo la matriz geriátrica del mainstream y los taxidermistas del género. Y es por esta razón que JPEGMAFIA logra representar aquello que se esperaría del mainstream en pleno 2019 si no estuviésemos succionados por la frialdad maqueteada de musicalidades que son bien redondeadas y laqueadas, como si se tratase de souvenirs serializados fabricados en Taiwan, puestos a la venta en un mercado de pulgas con el 70% de descuento -BARATO-. Peggy construye su persona tal y cómo el siente que debería serla si fuese una súper-estrella del «universal» world wide web -NI**A I’M VERIFIED-, narcotizado coléricamente por el paisaje infernal de una socialidad fabricada en despojos -SOCIAL HUBRIS- que nos corroe desde adentro con cepas de ansiedades no diagnosticadas, convulsiones digito-mentales/nerviosas y el reforzamiento de las dinámicas siniestras del castillo de vampiros neo-moralista que ejecuta rondas de inquisición planilladas bajo la binareidad añeja de la derecha-izquierda.«Rap been so good to me, I hope it get me canceled…I packed the fixer in case you bitches want a scandal».

Sí, esta inmamable pesadilla hemicránea que funciona como una planicie constantemente agujereada, llena de traumas algorit-meados y cicatrizada por enjambres de irritantes voces anónimas, se refleja con claridad en los anti-beats de All My Heroes Are Cornballs, ahí dónde la melodía convive con porosidades orgánicas, desvaríos intencionales de volumen, supuración instrumental, conversaciones insertadas adentro y abajo de las canciones, etc. -YOU THINK YOU KNOW ME?-. A diferencia del híperpunk de grupos que elastificaron la forma hip-hop/pop como en el caso Death Grips, -que en sus mejores trabajos ejecutan un asalto amorfo a los sentidos usualmente sin tregua alguna-, PEG-MAFIA recopila en sus canciones momentos innegables de simetría, vulnerabilidad y resonancia. La primera vez que escuché ‘Jesus Forgive Me, I Am A Thot’ supe que este tipo estaba apuntando a que fuese uno de los himnos del año al presentar con descaro una powerballad after-Y2K paranoide -NOIDED- dedicada a los haters más viciados de aquella persona digital.

Otro ejemplo es ‘Post Verified Lifestyle’ en dónde puede aparecer sintetizado el trabajo de este disco: no se presenta tanto un sometimiento agresivo de la forma musical -I FUCK THE MUSIC, I MAKE IT CUM- sino más bien un desdibujamiento torrencial del sonido que deviene líquido. Los post-industrialismos hXc-(=hacker)-punks de Veteran han cedido para dar en el clavo con el PRODUCTO más elaborado del artista, y no de un modo experimental, informe y alienante sino más bien de una forma urgente, abarcadora respecto a qué se siente estar inmerso en el día a día de la viscosidad opaca de nuestro espacio pre-apocaliptico/pre-recesión económica. JPEG definitivamente nos está hablando desde el HOY apoyándose en gradientes coloridos de un R&B disforme, utilizando nodos aparentemente auto-biográficos decantados en perspectivas narrativas inestables, sin alguna forma final o plenamente consolidada (habla una entidad multi-género: CÓMO ME HICE MONJA – AIRA). Monstruosidad comestible, aperitivo dulce al plato principal: nuestra extinción -PAPI I MISSED U-.

Canciones recomendadas: Post Verified Lifestyle, Grimy Waifu y Kenan vs.Kel

 

 

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